Haciendas para bodas cerca de Quito, Ecuador | 5 lugares

Descubre las mejores haciendas para bodas cerca de Quito, ideales para el atardecer. En Ecuador hay locaciones perfectas para obtener fotografías de bodas.

Mateo Salguero

1/24/20263 min read

Fotógrafo de bodas en Quito, Ecuador, recién casados dándose un beso de amor
Fotógrafo de bodas en Quito, Ecuador, recién casados dándose un beso de amor

5 haciendas cerca de Quito ideales para bodas al atardecer

Hay un momento del día que no se puede fingir ni repetir: el atardecer. La luz baja, suave y honesta, transforma todo lo que toca. En una boda, ese instante se convierte en el escenario perfecto para capturar emociones reales, miradas sinceras y recuerdos que se sienten vivos. Por eso, elegir una hacienda adecuada cerca de Quito no es solo una decisión logística, sino estética y emocional.

Para quienes buscan una fotografía de bodas estilo documental y natural, estas haciendas ofrecen algo más que paisajes: ofrecen luz, atmósfera y verdad.

1. Quinta La Mirá (Puembo): naturaleza, elegancia y luz dorada

Ubicada en Puembo, Quinta La Mirá es un lugar emblemático y versátil que conjuga la naturaleza con elegancia y comodidad en un solo espacio. Con amplias áreas verdes, jardines bien cuidados y una estructura que combina diseño moderno con detalles en madera y vidrio, La Mirá crea un entorno único para bodas y eventos especiales.

Lo que distingue a este lugar al atardecer es la forma en que la luz natural se cuela por sus grandes ventanales y recorre los jardines, ofreciendo escenarios cálidos y suaves desde los primeros instantes de la golden hour hasta que el sol se oculta. Para la fotografía de bodas estilo documental, esto significa oportunidades constantes para capturar momentos reales sin poses forzadas, en un entorno que respira tranquilidad y autenticidad.

2. Hacienda San José de Puembo: naturaleza que respira calma

Rodeada de árboles y áreas verdes, esta hacienda ofrece atardeceres largos y progresivos. La transición entre día y noche es lenta, lo que permite capturar momentos reales sin interrupciones.

Para la fotografía de bodas estilo documental, este tipo de luz es oro puro: abrazos espontáneos, risas auténticas y escenas que cuentan la historia tal como ocurrió.

3. Hacienda Hostería San Luis (Tabacundo): encanto natural y luz suave

Ubicada en Tabacundo, en los valles que rodean Quito, la Hacienda Hostería San Luis combina un ambiente campestre con jardines y espacios amplios. Su ubicación permite jugar con horizontes suaves y cielos amplios, capturando la luz del atardecer de forma envolvente.

Este entorno natural invita a moverse con libertad y dejar que los momentos fluyan. Ideal si quieres un reportaje donde las emociones se sienten genuinas y no dirigidas, justo lo que busca la fotografía de bodas estilo documental.

4. Hacienda Chorlaví: amplitud, jardines y panoramas amplios

Esta hacienda sigue siendo una opción destacada por sus espacios abiertos que permiten jugar con horizontes, siluetas y composiciones naturales. Aquí el atardecer no es solo un fondo: es parte del relato.

Ideal para fotografías de boda naturales, sin intervención, donde el entorno acompaña la historia sin esfuerzo. Quien contrata este lugar obtiene un escenario donde la luz y las emociones dialogan en cada toma.

5. Quinta La Casona (Puembo): encanto íntimo y luz cálida al final del día

En el sector de Puembo se encuentra La Casona, un espacio elegante que combina arquitectura tradicional con jardines, laguna y patios centrales pensados para eventos con alma. Este lugar es ideal para bodas al atardecer porque su distribución permite aprovechar la luz suave y cálida de esa hora, generando una atmósfera acogedora y natural.

Cuando la luz del sol acaricia los jardines y la laguna, cada gesto, cada mirada y cada abrazo se transforma en recuerdo. Es una locación perfecta para que la fotografía de bodas estilo documental y natural capture emociones sin forzar poses y cuente la historia tal como ocurrió.

El atardecer como aliado del reportaje de boda

Una boda al atardecer no es solo una decisión estética. Es una forma de permitir que todo fluya con naturalidad. La luz suave reduce la rigidez, relaja a las personas y favorece una narrativa visual más honesta.

En la fotografía de bodas estilo documental, el entorno importa. Y cuando ese entorno se alinea con la luz correcta, los recuerdos se construyen solos. No se fuerzan. No se repiten. Simplemente suceden.

Elegir bien la hacienda es elegir cómo se va a recordar uno de los días más importantes de la vida. Y cuando hay luz, emoción y verdad, la fotografía deja de ser una imagen y se convierte en memoria.